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09 noviembre, 2009

Fluyendo en remansos


Bajo el flujo incesante de tus caricias,
mis piedras laten el sueño de una vida.

4 comentarios:

TriniReina dijo...

Porque hay caricias que nos vuelve leves...

Besos

Cordelia dijo...

...hasta los remansos se agitan


Besos

y gracias (de modo especial) por tu comentario de ayer

Luisa Arellano dijo...

Me gusta la reforma, Narci, y me gusta este poema cortito de suspiro y ensoñación.
¡Bravo, paisana!

Narci dijo...

Pues sí, Trini hay caricias que nos vuelven leves y caricias que dan vida a las piedras. Un abrazo.

Los remansos tienen su razón de ser por la agitación anterior y la que vendrá después, jeje. Gracias Cordelia, besos.

Me gusta verte por aquí, Luisa, y escuchar tus suspiros al unísono de los míos. Besos, paisa.