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25 noviembre, 2009

Muñeca rota


Del sueño cortó las venas
asestando un solo tajo.
Huyeron las ilusiones
a borbotones
de versos vanos.

Improvisó un torniquete
con sus nubes de nostalgia
pero era débil y frágil
y no cesó la hemorragia.

Se le quedó el alma seca
tiene el corazón transido
los miembros muertos, sin vida
los recuerdos divididos
y apariencia de muñeca
con la tripita zurcida.


19 comentarios:

MarianGardi dijo...

Anda queeee bonito, me ha encantado.
Un abracito sin zurcidos jijiji

josé javier dijo...

Es de una compasiva ternura y también de una especie de eternidad doméstica, porque ya sabemos lo que suelen dudar esas muñécas "con la tripita zurcida" que incluso se heredan, de una generación a otra.

Narci dijo...

Gracias Marian y JJ por vuestros comentarios. Es cierto, Javier, desgraciadamente esa tendencia a convertirse en muñecas rotas es, en muchos casos, hereditaria, y casi siempre de madres a hijas.

Besos

Carlos Rivero. dijo...

Es un poema desgarradoramente bello.
Gracias por tu comentario.
Un besote.

Mayte dijo...

Tierno, sutil...doloroso.

Me gustó.
Bikiños.

Conchi dijo...

Nanci, mi niña, espero que esa muñeca sea tan solo un recuerdo,hay tanto por lo que vivir, precioso el poema.
Creo que ambas vemos un poquito mas allá de los sueños, me encantaría poder charlar contigo en alguna ocasión, si te apetece, hazmelo saber
Un abrazo sincero.

TriniReina dijo...

Una muñeca rota el alma y en harapos el corazón.


Besos

El Drac dijo...

Lindo y tierno tu poema ojalá no sea una autoreferencia; por otro lado, querida Narci, no sólo te considero mi gran amiga desde siempre, sino que vives en mi corazón.¿Acaso no te has dado cuenta?. Un beso.

Felipe Sérvulo dijo...

Buena conjunción: bello poema y buena canción. Te felicito.

Teresa dijo...

Es necesario que a esa muñeca la acunen unos amorosos brazos con cuyo amor sanaría su corazón transido.
A las muñecas hay que tratalas con cariño y la tripita zurcida hay que remendarla bien porque ambas, es cierto, son hereditarias.

Un abrazo fuerte
Teresa

Narci dijo...

Gracias Carlos. Mis poemas nunca serán tan precisos y preciosos como tus fotografías, pero se hace lo que se puede. Besos

Un placer tu visita, Mayte. Gracias y besos.

Conchi, esa muñeca, a dios gracias (por mi parte)no es un recuerdo propio, sino más bien una realidad constante en nuestra sociedad, lo cual es mucho más grave y doloroso. Gracis por tu precoupación e interés. Un beso sincero y agradecido.

Gracias por estar aquí, Trini. Un abrazo.

Gracias Drac, por tu comentario a mi poema y por tus tiernas palabras a mi persona. Un abrazo.

Grandes elogios en pocas palabras, gracias Felipe. Besos.

Bienvenida Teresa, y sí, desgraciadamente hay muchs tripitas que zurcir y muchas muñequitas que acunar amorosamente. Por todas ellas van mis torpes versos. Un abrazo.

Cordelia dijo...

este bonito poema me recordó la preciosa canción María se bebe las calles, que magistralmente canta Pasión Vega

Besos

Narci dijo...

Preciosa canción, es cierto.
Me halaga que mi poemita te recuerde una creación tan bella, cantada en tan magnifica voz.

Besos y gracias por comentar.

Belkis dijo...

A veces nos rompen a trocitos Narci, pero hay que tener la fortaleza suficiente para recompener las piezas y seguir el camino siempre con más fuerzas. Me ha gustado mucho. Un abrazo cariñoso

Narci dijo...

Gracias, Belkis.
A lo largo de la vida, renacemos muchas veces de nuestras propias cenizas, sin embargo siempre hay muñequitas rotas que nunca llegan a recomponerse por completo, en muchos casos porque no quedan de ellas ni las cenizas. Para ellas es mi poema.

Un beso

Magda dijo...

Es tristísimo y tierno a la vez. Ojalá vuelva a correr la sangre por su alma muy pronto. Me gusta la imagen de las ilusiones huyendo a borbotones de versos vanos, aunque me parece durísima.
Un abrazo
Magda

Narci dijo...

Gracias por pasar por mi pequeño jardincito, Magda.

Un beso

Fermín Gámez dijo...

"...los recuerdos divididos": es un verso que tiene mucha miga. Es la forma más dura de muerte que puede haber. Perder los recuerdos, en miles de trozos quizás.

Narci dijo...

Sí, yo también creo que debe ser terrible Fermín, tener recuerdos y no saber muy bien dónde y cómo encajarlos, porque se debaten entre el amor, el odio, el miedo, la añoranza, el desconsuelo, la desesperación, la impotencia...

Por cierto en una entrada mía, en Mansión del verso y la palabra, he puesto un enlace a tu blog y a tu entrada "¿Toman ustedes precauciones...?" espero que no te moleste, si es así, sólo tienes que decírmelo.

Besos, y gracias por la inspiración que me llega a veces a través de tus contrapoemas.