¿Quieres acompañarme en esta aventura?

23 marzo, 2011

Reproche póstumo

No eres canto ni tañido
Ni llamada ni castigo
Sólo impasible testigo
Y ni aliento ni gemido
Te han podido conmover.
No eres prisa ni descanso
Eres amor y eres espanto
Tanto te da risa o llanto
Ni del bruto ni del manso
De nadie te dejas ver.
Estás presente y ausente
Entras, sales y no sientes
Al hombre ni a la mujer.
Todo te es indiferente
Ni dices verdad ni mientes
Y nada quieres saber
Del destino de este mundo
Que en un arranque iracundo
Olvidaste a su merced
Y sin pena ni congoja
Ya que nada te sonroja
Lo has dejado perecer.